miércoles, 10 de abril de 2019

Círculo cumplido

Crisálida...receso del alma


Un día, un hombre sentado al borde del camino bajo un árbol, observó cómo la oruga de una crisálida de mariposa intentaba abrirse paso a través de una pequeña abertura aparecida en el capullo. Estuvo largo rato contemplando cómo se esforzaba hasta que, de repente, pareció detenerse y que había llegado al límite de sus fuerzas: no conseguiría ir más lejos. O así creía él.

El hombre decidió ayudar a la mariposa: agarró una tijera y ensanchó el orificio del capullo. La mariposa, entonces, salió fácilmente. Pero su cuerpo estaba blanquecino, era pequeño y tenía las alas aplastadas. El hombre continuó observándola, porque esperaba que, en cualquier momento, sus alas se abrirían y estirarían y el insecto se echaría a volar. Nada ocurrió. La mariposa vivió poco y murió. Nunca voló, y las pocas horas que sobrevivió las pasó arrastrando lastimosamente su cuerpo débil y sus alas encogidas.

Aquel caminante, con su gentileza y voluntad de ayudar, no comprendió que el esfuerzo necesario para abrirse camino a través del capullo era la manera que la naturaleza había dispuesto para que la circulación de su cuerpo llegara a las alas, y estuviera lista para volar una vez que hubiera salido al exterior.


CÍRCULO CUMPLIDO

Círculo cumplido es el último trabajo del filósofo y teólogo alemán Bert Hellinger. Los textos comprendidos en este libro esbozan respuestas a preguntas esenciales y comprensiones respecto al hacer humano posible y pendiente. Aforismos de sentido oculto invitan al lector a tomar contacto con lo más profundo.

Este es un libro de sabiduría. Un legado que ronda la reconciliación y la despedida y que a menudo nos pone en contacto con el principio, con lo último.


LA NOCHE OSCURA DEL ESPIRITU

La noche oscura del espíritu te sobreviene, no la puedes practicar. Las escrituras de los místicos la describen, sobre todo San Juan de la Cruz. Él la describió detalladamente. Significa que todo aquello en lo que podías confiar antes, se rompe. Se rompe tu fe, se rompen tus éxitos. Pierdes el piso. Y tu conocimiento se rompe. Por ese motivo la noche oscura provoca una depuración profunda, una purificación. Durante la noche oscura sueltas tu esperanza hacia Dios y tu expectativa de recompensa o consuelo. Todo eso pasó. Y sueltas todas tus aspiraciones relacionadas con éxito en todo sentido, sobre todo las aspiraciones con respecto a éxitos de naturaleza espiritual. Por esa razón, muchos de los que ofrecen una determinada espiritualidad o que reclutan, no han pasado la noche oscura. Aquel que ha pasado por la noche oscura también dejo antes la espiritualidad.
Pero cuando has pasado la noche oscura has ganado claridad, gran claridad. Entonces los secretos pueden seguir siendo secretos. No intentas develarlos y comprenderlos. Si pasaste por la noche oscura puedes diferenciar con exactitud qué es útil y que no lo es, y eso sin esfuerzo. Y así la noche oscura después de un tiempo se vuelve clara, luminosa. Entonces también se muestra que la sensación de vacío que acompaña la noche oscura es precisamente lo mismo que la sensación de plenitud. La plenitud da la misma sensación que el vacío. 
La noche oscura tiene algo que ver con la misión.
Berth Hellinger “Círculo Cumplido”



lunes, 16 de abril de 2018

Yo soy yo, tu eres tu...y somos uno


“Hombre y Mujer” es una estatua móvil de acero de 8 metros de altura creada por la escultora georgiana Tamara Kvesitadze. 
Situada en la ciudad costera de Batumi, las dos figuras representan a un chico musulmán, Alí, y una princesa georgiana, Nino, protagonistas de la famosa novela de 1937 del autor azerí Kurban Said. La trágica historia termina con los amantes separados por culpa de la invasión de la Rusia soviética.
Las estatuas comienzan a moverse cada día a las 7 de la tarde, uniéndose en un corto abrazo, para luego dejarse atrás mutuamente. Tras 10 minutos, el movimiento se completa. La estatua fue diseñada en 2007, pero solo se pudo instalar en 2010; y desde entonces ha sido rebautizada como “Ali y Nino”.
Al observarla me cautivó y vino a mi mente el poema de Fritz Perls, fundador de la Terapia Gestalt, sintetizado en frases que plasman su actitud ante la vida y lo que él consideraba importante en un proceso terapéutico. Fritz Perls fusionó lo terapéutico con un estilo de vida, un tipo de terapia que se podía importar a la vida cotidiana.

ORACIÓN DE LA GESTALT

“Yo soy Yo
Tú eres Tú
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú
Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos
Será maravilloso
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a Mí mismo
Cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a Ti
Cuando intento que seas como yo quiero
En vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.”


Yo soy yo... 
“Sé como tú eres, de manera que puedas ver quién eres y cómo eres.
Deja por unos momentos lo que debes hacer y descubre lo que realmente haces.
Arriesga un poco si puedes. Siente tus propios sentimientos. Di tus propias palabras. Piensa tus propios pensamientos.
Sé tu propio ser. Descubre.
Deja que el plan para ti surja dentro de ti.”

Y también me transportó a las Constelaciones familiares cuyo fundamento es el amor. En esta historia se transgreden los órdenes del amor.
Veamos: 
Alí es un noble musulmán de Azerbaiyán, enamorado del Oriente y Nino es una princesa georgiana que adora el Occidente. Pero los dos, como si fuesen Romeo y Julieta,  son descendientes de antepasados enfrentados. Ambos pertenecen a la ciudad de Bakú (capital de Azerbaiyán) por ser la ciudad que los ha visto crecer. Fue Bakú en los años 1914-1920, época en que se desarrolla esta novela, una ciudad puente entre Oriente y Occidente, una ciudad oriental con característica europea e inmersa en ellas, una ciudad que se debatía entre la influencia oriental y la europea. En Bakú convivía la mayoría musulmana con otras culturas, como las cristianas de origen georgiano y armenio. Bakú era la ciudad de Alí y Nino.


En esta poética y preciosa novela, se combinan dos amores, el amor a la propia cultura a la que uno pertenece, y el amor romántico que te confunde. Es por eso que aquí nos vamos a encontrar con una historia de amor diferente, más rica para el lector, pues está irremediablemente unido el destino de este amor al destino de la ciudad por las consecuencias del conflicto de la I Guerra Mundial y la revolución rusa. Porque ¿qué hacer cuando se ama a alguien de una cultura diferente con la que no te identificas? ¿Cómo sobrellevar tal contradicción? ¿Cómo sobrellevar tal confusión?
En estos años de conflictos, de llamadas al frente, entre los georgianos, azerbaiyanos y armenios: unos estarán de parte de los zares; otros de parte de los turcos - Irán (Persia), salvo para exiliarse, cuenta poco, está en una constante decadencia - . Amenos diálogos y sucesos nos lo cuentan.
Así que si Alí y Nino han superado las barreras familiares y sociales, y ya pueden ir juntos, huir juntos de estas convulsiones políticas, todavía les queda por sortear otra barrera más difícil: la de sus diferentes culturas. Hasta que llegan a entender que no hay lugar al que puedan huir,  pues sólo hay un lugar para ellos, y es vivir en esa ciudad puente donde ambas culturas coexisten.
Dice Alí: "Amo las noches en mi azotea, el desierto y el mar. Amo esta ciudad, la vieja muralla y las mezquitas en sus callejuelas. Lejos de Oriente me ahogaría como un pez fuera del agua. En París yo sería tan desgraciado como mi Nino lo fue en Persia. Guardémonos en Bakú, donde Asia y Europa se entremezclan imperceptiblemente".
Lo consiguen, y en 1918, la República Democrática de Azerbaiyán es proclamada. Y tanto Alí como Nino serán parte activa de esta construcción. Un imprevisto puede nublar el horizonte. Y es que en 1920 una Rusia diferente a la de los zares, entra con su ejército rojo y con sus ojos revolucionarios puestos en el petróleo de Bakú. Un peligro avanza. Alí y Nino no pueden huir, sin Bakú su historia se desvanece, se dice Ali: “cuando lo invisible arremeta contra mi mundo: sólo entonces blandiré la espada”.......

La percepción integradora, holística y a la vez sistémica, que experimenté con esta belleza creativa me hizo recordar las palabras de uno de mis grandes maestros; Ramón Resino,  el decía que el arte, la literatura, la danza y la música son los lenguajes del alma. Y mi alma voló con esta historia y esta obra al ser humano, único y complejo, en su búsqueda incesante de ese amor transformador que transciende.
Tú eres tú...
“Cada vez que rechazas el contestar una pregunta, ayudas a la otra persona a usar sus propios recursos. “


lunes, 26 de marzo de 2018

Constelaciones sistémicas en contextos pedagógicos


La nueva mirada educativa integra en un todo los sistemas familiares, sociales, escolares, culturales e históricos de un pueblo…Todas estas interrelaciones y lo que sucede en cada uno de dichos sistemas interviene en los procesos de aprendizaje y de enseñanza. Los alumnos, los individuos, no estamos  aislados, vivimos dentro de diferentes sistemas, el más importante es el familiar. Cuando una de estas partes obtiene una información nueva o se ve alterada, afecta al resto de las partes.

La aplicación de las constelaciones familiares en el ámbito educativo se denomina Pedagogía Sistémica. Para quien no sepa de qué se trata, las constelaciones familiares son  un método terapéutico que mira los problemas o conflictos desde una perspectiva sistémica y transgeneracional, que se pregunta sobre los hechos sucedidos y entorno a la creación de los vínculos. Es la gran aportación de Bert Hellinger a la psicoterapia actual.


Todos formamos parte de sistemas, necesitamos  y queremos pertenecer a un  sistema, nos da un  marco. Los sistemas tienen sus propias reglas y están vivos, se desarrollan, se mueven. En el sistema familiar las reglas no se pueden cambiar, por ejemplo, los padres son los padres y eso es así, somos 50% papá y 50% mamá ya que la vida viene de un hombre y de una mujer, esto es así también y no se puede cambiar.
La pedagogía sistémica se basa en las relaciones y vínculos que se generan entre la escuela y la familia. El alumno es el nexo de unión entre ambos. Los alumnos no están aislados, forman parte de un sistema familiar al que son leales por encima de todo, por encima de la escuela. Somos leales a nuestra familia. Al ser estos vínculos más fuertes que los que se dan en el medio educativo, puede frenar o impulsar el aprendizaje. Estamos más conectados a nuestros padres que con la escuela. Los padres son, por tanto, protagonistas en la educación, dado el vínculo que tiene el niño con ellos.
En esta perspectiva, se vuelve muy importante la relación entre la  escuela y la familia. La pedagogía sistémica  atiende a la interacción de la escuela con la familia, atiende al lugar que cada uno dentro de los sistemas ha de ocupar para favorecer el aprendizaje. También la escuela en sí es un sistema dentro del que hay subsistemas (las clases) con sus reglas, jerarquía…etc. Y funcionan como otros sistemas vivos. Dentro del sistema que es la escuela están presentes los sistemas familiares de los alumnos.


Para que un maestro sea exitoso en la escolarización ha de apreciar a las familias de los alumnos, todas, incluidas las que son problemáticas. Esto es todo un reto. Delante del profesor no solo están los alumnos, están los alumnos y sus familias. El profesor no se hizo juez, sino profesor, de modo que su papel no es juzgar a las familias. Sería estupendo, mirar a los alumnos  por lo que son, por cómo son y no tanto para que sean de una manera determinada. Ese es el gran trabajo desde las constelaciones: educar a través de los órdenes del amor. Esta perspectiva también ayuda a los padres a ver el aprendizaje de sus hijos como parte de la familia.
Una de las grandes precursoras de la pedagogía sistémica es Marianne Franke. Fue maestra de primaria y secundaria durante 30 años en Múnich y se fue adentrando en el mundo de la psicoterapia hasta que conoció a Bert Hellinger y su trabajo de constelaciones familiares. Ella llevó esté método a las aulas, a las escuelas. Integró sus conocimientos como maestra junto con los de psicoterapeuta y lo puso al servicio de la educación. En la actualidad trabaja con familias, grupos de profesores e imparte cursos para enseñar este método.
Reconocimiento a Raquel Esteban, psicoterapeuta de Qí Salud y Desarrollo


lunes, 12 de febrero de 2018

LA INFANCIA, EDAD SAGRADA

PEQUEÑA ALA



Ahora, ella está caminando por las nubes.
Con  su mente que es un circo, sin parar de dar vueltas.
Mariposas y cebras, y rayos de luna, y cuentos de hadas.
Es todo en lo que ella piensa,
mientras cabalga sobre el viento.
Cuando estoy triste, ella viene a mí.
Dándome mil sonrisas, sin pedirme nada a cambio.
Está bien, ella dice, está bien
Toma lo que quieras de mí,
cualquier cosa, cualquier cosa.
Vuela pequeña ala
Si si, si, pequeña ala.
Esta imagen onírica fue creada por el artista,músico, comunicador y gestaltista Juan Camilo Martínez inspirado por el gran guitarrista y compositor Jimi Hendrix
Adorna e inspira mi lugar de consulta, un sitio cálido, dispuesto para relajar, para guardar en el recuerdo como un sitio seguro, un sitio que está conectado con sensaciones de armonía. No significa que si se está mal, todo desaparezca mágicamente, pero ayuda mucho. Permite que no se marquen distancias, sino acercamientos a los lenguajes del alma, que en definitiva, es a la cual queremos llegar y escuchar.



Así mismo, se percibe en el entorno el toque de lo infantil, cuyo propósito con los adultos es propiciar el despertar el niño interior que todos llevamos,y con los niños la seguridad  y la contensión amorosa de los adultos al sentirse escuchados.
Deseo compartir en este espacio también a Evânia Reichert, escritora, periodista y profesora del Programa SAT, creado por Claudio Naranjo. Se declara de izquierda y ecologista pero está convencida de que "La auténtica revolución empieza por educar bien y que la inteligencia no depende tanto del ADN como de los besos y abrazos que recibimos en la infancia -y también a lo largo de la vida". Lo explica en detalle en su libro “Infancia, la edad sagrada”, de Ediciones La Llave.
La investigación que presenta en su libro “La infancia edad sagrada” muestra que el desarrollo del niño es esencialmente interdisciplinar, pero que también es importante poner de relieve el afecto. Sobre todo porque la neurociencia aporta una contribución muy concreta, comprensible para cualquier persona, y también para satisfacer a los que necesitan "evidencias científicas" para entender la urgencia de la prevención biopsicológica, el binomio salud-educación y la interacción entre el cuerpo, la psique y el ambiente.

El contacto corporal afectivo genera bienestar y esa sensación agradable libera una hormona que estimula la sinapsis, las conexiones entre las neuronas y la formación de redes neuronales, promoviendo aún más el desarrollo temprano del cerebro. Del mismo modo, también la hormona del estrés, el cortisol, puede ser crucial para la promoción de la poda de las sinapsis, causando déficit en el desarrollo y las matrices de la depresión y la ansiedad, algo que puede marcar negativamente la constitución psíquica de una persona. En las últimas décadas, la neurociencia ha demostrado con pruebas de tecnología de punta la relación directa entre el afecto, el desarrollo temprano del cerebro, el estrés y la depresión. Pero nada de esto es nuevo. De hecho, el psicoanálisis y sus herederos siempre hablaron de todo esto, en el campo de la subjetividad. Lo importante es que hoy en día tenemos más evidencia de que en los primeros años de vida la maduración biopsicológica, alimentada por el afecto, da lugar a virtudes como la capacidad afectiva y el sentido humanista, el reconocimiento mutuo y la alegría. Estas contribuciones abren, aún más, nuevas vías para el trabajo de prevención de los trastornos biopsicológicos, incluso entre personas que no tienen en cuenta la subjetividad de los niños como un tema importante. Desde el año 2000, la Organización Mundial de la Salud ha insistido en la urgencia de la prevención en la infancia como una manera de hacer frente al crecimiento de la depresión y la hiperactividad en la infancia, la adolescencia y la vida adulta.
"La paz en el mundo empieza en el vientre de la madre"

miércoles, 20 de diciembre de 2017

¿Quieres ayudar a tus hijos? ...Trabaja en ti


Representar el amor desde la maternidad no es fácil. Por fortuna descubrí a Katie Berggren, artista estadounidense y de inmediato me di cuenta que era lo que estaba tratando de encontrar. Su obra transmite la relación entre padres e hijos desde el amor; con la ternura, la luz  y la sencillez de la belleza.
En una entrevista respondió: “Trabajo partiendo de bocetos que hago en mi cuaderno y que surgen de mi corazón, mi alma e influencias del mundo que me rodea. Cuando tengo fotos que me inspiran (para los cuadros por encargo), miro las fotos durante los primeros 10 o 15 minutos y después las aparto y veo qué florece en el lienzo. No tengo ni el deseo ni la intención de que se parezca a la foto, sino que sea una representación desde el corazón de la emoción y la cercanía”. 
Desde esta luz artística como punto de partida, encontré otro artista del alma: Jordi Gil Martin; terapeuta, psicólogo gestaltista, constelador familiar, formado en el proceso S.A.T. de Terapia Integrativa-Eneagrama dirigido por Claudio Naranjo...y más; quien con sus libros y artículos ofrece orientaciones que informan, forman y transforman. Acá dos de ellos...


La crianza consciente es un arte complejo que requiere atención y conciencia.
Los hijos y los padres transitan por situaciones que les son angustiosas, ya sea porque son difíciles, confusas o desconocidas.
En la relación adulto-niño, el adulto es responsable de cómo se gestiona dicha interacción. Necesitamos estar atentos a nuestras experiencias, a aquello que nos es fácil y difícil en ellas. Educar es un acto complejo. 
Para ser capaces de construir una relación padre/madre-hijo saludable necesitamos tener conciencia de nuestra experiencia presente, de nuestros automatismos, impulsos y de las experiencias que nos son fáciles o difíciles de sostener en nuestras relaciones con adultos y, especialmente, con nuestros hijos.


¿Por qué creo que la auto-conciencia de los adultos es la base para una buena crianza?
Esta auto-conciencia nos aporta un autoconocimiento de base el cual nos permite gestionar de un modo más nutricio la complejidad de las experiencias de crianza consciente. 
“Me enfada mucho que no me hagan caso” 
“Si no me siento vista me entristezco” 
El tener una conciencia mínima de lo que nos pasa y de cómo vivimos lo que nos pasa en nuestras relaciones, nos facilita un mayor margen de maniobralidad a la hora de ajustarnos ante nuestros hijos, niño/a, para buscar una solución lo más sana posible a las situaciones por las que transitan. 

“Cuando mi hija tiene miedo le sienta muy bien que le de unos segundos de pausa” (conocimiento respecto al niño) 
“Desde mi ansiedad la hubiera sacado del tobogán a la primera de cambio” (reconocimiento de nuestro impulso inicial) 
“Cuando un niño pega a mi hijo en el parque me sale mucha rabia” (reconocimiento de situaciones que me son difíciles)

Crianza consciente: Atiende a tu experiencia, mientras atiendes a los niños
El reconocer qué nos pasa mientras algo nos pasa, nos facilita un mayor ajuste organismo-medio, y ofrecer opciones más ecológicas a nuestros hijos en las situaciones fáciles o difíciles por las que transitan. 
No se trata sólo de atender al niño. En la crianza consciente, el reconocimiento de la propia experiencia nos permite atendernos mientras atendemos al pequeño. 


“Cuando veo que estoy demasiado enfadado con mi hija por lo que está sucediendo, me retiro un rato” 
“Si me siento poco respetada busco el dialogo con mi hija, aunque sea difícil en vez de aislarme o desconectarme” 
“Si estoy saturada me doy un break de 20 minutos” 

El cómo me relaciono con mi propia vivencia me facilita atender a la del niño/a.
Este uso de nuestra capacidad de tomar conciencia de nuestra experiencia, junto a una actitud de autorresponsabilización de lo que nos sucede y de cómo lo gestionamos, es la clave para poder establecer crianzas sanas.
Es decir, el cuidado y el acompañamiento en la crianza consciente pasa por un mínimo de toma de conciencia de nuestra experiencia, y la de nuestro hijo/a. Es una mirada doble a lo que va sucediendo + la responsabilidad individual del cuidador. 
La relación cuidador-niño supone un encuentro continuo entre dos experiencias. Implica una gimnasia voluntaria de tomar conciencia mínimamente de la mía y de la del otro, de cómo se relacionan ambas para, desde allí, tener en cuenta ambas formas de estar, ser y hacer en un presente cambiante, en busca del crecimiento y desarrollo del pequeño, y también del grande.


“La única respuesta es una mayor consciencia”.

Peter Brook. 

Criar hijos felices y emocionalmente inteligentes, pide mucho esfuerzo, paciencia y sobretodo conciencia. Lamentablemente, es muy fácil hacerlo mal.Y aquí Jordi nos acerca a: 

10 estílos tóxicos de crianza


Hijos felices: Crianza, conciencia y “padres interferidores”

Somos inevitablemente hijos de unos padres imperfectos. Y nos hemos desarrollado desde los que nos dieron y desde lo que no nos dieron nuestros padres.
El niño necesita de un adulto competente que ponga conciencia en sus propias experiencias y en las del niño para poder transitarlas y gestionarlas en pos del desarrollo del pequeño, y de paso del crecimiento personal del adulto.
Para criar hijos felices, tienes que saber que mayormente el niño necesita de un adulto que no interfiera en su capacidad innata de auto-realización, y que la nutra.


En la crianza consciente, el no interferir en el desarrollo de un niño implica acompañar más que dirigir, confiar en sus posibilidades, contextualizar situaciones, contar lo que va pasando, ayudarle a tolerar lo difícil y la frustración… Se trata de apartar las piedras del camino, y sobre todo de no poner más de las que ya hay.
Desafortunadamente existen muchos Padres que claramente interfieren con el desarrollo de los niños. En la cuestión de la crianza es muy fácil hacerlo mal, y hacerlo bien pide mucho esfuerzo, paciencia y sobretodo conciencia.
Te propongo que leas estas líneas poniendo la conciencia en el efecto que tendría en tu ser, el tener un cuidador de este tipo.


Los 10 estilos tóxicos de crianza: Ejemplos de Padres interferidores

Para criar hijos felices y emocionalmente fuertes, es necesario tomar consciencia de estos 10 estilos tóxicos de crianza: 
  1. Padres hipercríticos, dicen cosas como “te has equivocado”, “tendrías que saber hacer esto”, “aún no sabes atarte los zapatos”…Sólo señalan lo malo, lo erróneo o equivocado. Especialistas en no respetar el tempo de aprendizaje del niño y fuentes de inadecuación.
  2. Padres hiperprotectores dicen cosas como “te llevaré encima siempre que llueva” “ya te lo hago yo” “no te preocupes, ya me ocupo yo de todo” “dime si esos niños te molestan”. El niño es una extensión suya, el cordón umbilical ata y ahoga. Confianza cero, y mucho control disfrazado de amor. Especialistas en crear dependencia.
  3. Padres inconsistentes, hoy dicen una cosa y mañana otra distinta, hoy todo es "ok" y mañana lo mismo puede ser una mierda. El martes pueden decir “lo siento debes llegar a casa a tu hora” y el miércoles “no me importa lo que hagas, simplemente déjame solo”. El niño no sabe a qué atenerse, un día le ponen los zapatos y al siguiente se enfadan porque no lo hace solo. Necesitamos una mínima estabilidad para tener una referencia desde la cual desarrollarnos. Creadores de desorientación.
  4. Padres conflictivos, discuten en casi todos los temas, esta se puede manifestar con gritos, reproches… o de forma tacita, calmada, racional, cruel, divertida… El conflicto se transforma en una forma de relación. El niño es permeable a un estrés y a un conflicto que no es suyo, puede entrar en una tristeza silenciosa ante el conflicto de dos seres a quien ama, o en una alerta interna que no puede apagar. El padre y la madre a nivel psicológico forman parte del niño, el cual experimenta estas dos partes conflictivas entre sí. Especialistas en crear adultos que tenderán a retirarse, evitar o a crear conflictos. 
  5. Los padres ausentes de cuerpo presente, son aquellos que están en casa aunque no se dan en la relación, no establecen contacto ni emocional ni corporal, se aíslan en un determinado cuarto, butaca, despacho,... o en una actividad determinada y exclaman “Lo siento estoy ocupado”, “ahora no, quizás mañana”...Hacen driblings para no atender al niño, lo apartan o directamente viven en un iglú.
  6. Los padres súper organizados, lo procesan todo, no se muestran humanos, más bien maquinales. Todo pide ser ordenado, el niño también. El niño no se siente muy visto, el orden y el control es más importante que el ser. No hay un contacto directo entre padres-hijo, siempre se interpone una tarea o un objetivo. Mucho supuesto orden y poca humanidad.
  7. Los padres sobre necesitados, esperan ser cuidados y que todo fluya mágicamente. Su estado niño interfiere con el niño real. Se ponen de igual a igual con el niño. No se sabe si hacen las cosas por sus hijos o para ellos mismos. El niño no siente tener una referencia externa que pueda modelar. 
  8. Los padres Jekyll-Hyde. Ahora son tiernos y comprensivos, ahora iracundos y autoritarios. Oscilantes, irritables, volubles, cualquier cosa puede pasar. ¿Quién es quién? Surgen hijos de la duda e hiper-alertas, se preguntan ¿hoy que toca?, ¿luz u oscuridad? 
  9. Padres sobre confiados. Confían en el universo y en abismo. La naturaleza lo cuidará. Dan el niño al bosque o a la salud cósmica. “¿dónde está el niño? - no lo sé, estaba por allí”. De la sobre confianza a la dejadez, sin culpa ni conciencia de la misma.
  10. Padres fanáticos de las leyes. Las normas deben ser cumplidas. Las leyes nos salvarán, si el niño está bien o mal emocionalmente no importa, la ley cósmica lo sanará, si hay que ir a dormir a las 21 hs y el niño ha tenido un día difícil y está triste, que se aguante, la ley es la verdad y a la larga lo hará un hombre o una mujer de provecho. Lo normativo está por encima de la experiencia. Especialistas en crear futuros adultos que se darán poco o ningún permiso y cuando lo hagan se sentirán fatal. Te amo, pero la ley es la ley. 
Claves para criar hijos felices


Todos a momentos podemos ser uno de estos padres. Para criar hijos felices y emocionalmente inteligentes, la cuestión es poner conciencia en nuestra posición de cuidador y dar lo mejor de nosotros mismos para que los niños puedan ser la mejor versión de sí mismos, y tener unas buenas relaciones, es decir una buena vida.
Esto solo es posible a base de conciencia y de un esfuerzo consciente.
El darse cuenta de nuestras formas de ser, pensar o hacer nos permite adquirir una conciencia mínima de como entramos y salimos de estas formas de tratar al niño. Es inevitable entrar en callejones sin salida, la cuestión es darse cuenta de los mismos y encontrar una forma de salir. Y por el camino aprender otras formas de gestión.
Por Jordi Gil Martin - Co-Director Gestalt Salut Psicoterapia


Un hombre dijo a su nieto: “siento como si tuviera en el corazón dos lobos que se están peleando. Uno de ellos es violento, está siempre enojado y queriéndose vengar. El otro está repleto de perdón, compasión y amor”.
El niño le preguntó: “¿Cuál de los dos será el que gane la pelea y se quede en tu corazón?”.
A lo que el abuelo le respondió: “El que yo alimente”.

miércoles, 25 de octubre de 2017

INVITACIÓN AL TALLER: DEL DOLOR AL AMOR

"Curar las heridas no solo es posible, sino que es el camino hacia una existencia más plena"


Los “asuntos inconclusos”, aparecen cuando una persona se siente dolida, enojada, o resentida hacia otra persona y no encuentra la forma de resolver estos sentimientos. En consecuencia, la experiencia es incompleta. Reteniendo esta experiencia incompleta o evitando el cierre, una persona invierte una gran parte de su energía, lo que hace que le quede poca energía disponible para hacer frente a nuevas situaciones.  

PRINCIPALES PÉRDIDAS QUE SUFRE EL SER HUMANO 

• La separación del estado de completitud, seguridad y protección del vientre materno, después del momento del nacimiento.
• Las relacionadas con el crecimiento: infancia, juventud, adultez, vejez .
• Otras de diversa índole como la salud, bienes materiales, humanos y espirituales, lazos afectivos, de cultura, de identidad, etc.
• La pérdida de la vida: la propia muerte.
El proceso de duelo es un camino individual y único. No se trata de olvidar lo que sucedió, sino de incorporarlo a la nueva realidad de la vida. 
Es aprender a vivir con la ausencia, y encontrarle un nuevo sentido a la existencia. Asumir que la vida continúa, aunque ya no sea igual que antes. 

Esta “nueva vida” incluirá la ausencia de aquello perdido, dicho de otro modo, será una vida en donde la ausencia pasará a ser una presencia. 


martes, 7 de marzo de 2017

Sembrador de semillas.... para ti


Con nuestros diversos talleres sistémicos, se pretende sensibilizar integralmente a las familias y maestros a partir de su realidad interior,  lograr que encuentren un nuevo lugar y una nueva mirada desde ese adulto que cobija y cuida a un niño interior sano y amoroso.

Se justifica a través de las Constelaciones familiares de Bert Hellinger, las teorías de sistema propuestas por Bertalanffy, y al cambio de educación propuesto por Claudio Naranjo desde un enfoque antropológico, universal, matrístico, en un camino de amor.

Sin embargo, su principal enfoque se orienta a una propuesta educativa transformadora, innovadora, presente en un aquí y ahora, como respuesta a un llamado del maestro Jorge Llano, quien integra, abraza y redirecciona desde su vivencia a estos maestros, con un elemento más, como lo es, el conocimiento ancestral.

La propuesta de crear interés y curiosidad con este taller parte del principio que, en todo sistema existe un conjunto de elementos que interactúan entre sí. Generalmente en la educación se construyen separadamente, pero solo adquiere significado cuando se construyen globalmente. Por consiguiente, la temática “Sembradores de semillas”  es una invitación a los padres, a  cada docente participante, a descubrir sus propias dinámicas en relación con los vínculos familiares, escolares y sociales; para poder conocer, comprender y aplicar, con todas sus implicaciones, los cometidos de la pedagogía sistémica, y construir una buena base sobre la que el aprendizaje pueda despegar. 

Las raíces están hechas de historias personales, de la herencia que cada cual trae y de cómo condiciona el presente. Las raíces van asociadas a los vínculos, que funcionan como nexos entre personas, y cuya materia prima es el AMOR. Si al finalizar se logra el acometido de entender que “sin raíces no se puede educar” entonces, se procede a identificar los lineamientos de orden y ayuda, desde una Gestalt integral como pilar de; SIP…educar para ser.