Mostrando entradas con la etiqueta pedagogía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pedagogía. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2020

CONFINAMIENTO AL SERVICIO DEL DESTINO COLECTIVO


LA PANDEMIA DESDE UNA MIRADA SISTÉMICA



En esta situación excepcional de crisis, como consecuencia directa del COVID-19, es necesario repensar el papel de los equipos de apoyo terapéutico y pedagógico sistémico para los centros educativos en función de nuevos escenarios. 
Aquí y ahora, es necesario elaborar estrategias y liderarlas, establecer pautas y dinámicas de trabajo en un contexto comunicativo dinámico, eficaz y eficiente. Con el objeto de proporcionar apoyo a dicha labor se propone un conjunto de enfoques y recursos desde: La Pedagogía Sistémica, la Gestalt Neuro Imaginativa y las Constelaciones Familiares, a modo de guía, que puedan resultar útiles en lo que supone una realidad totalmente novedosa que hay que afrontar retomando y reconvirtiendo las experiencias habituales de dirección en la perspectiva que marcan las actuales circunstancias.
Esta situación singular obliga a activar preguntas que se adopten para gestionar de manera eficiente lo que podríamos denominar en este momento el confinamiento al servicio del destino colectivo, en una situación desconcertante e impredecible proyectada en los procesos sociales, afectivos, cognitivos, éticos, morales, corporales, espirituales de la humanidad.

¿CÓMO PUEDE CONCRETARSE EN ESTOS MOMENTOS LA LABOR DE LIDERAZGO DE UN EQUIPO TERAPÉUTICO? 

Brigitte Champetier en su último libro titulado: Los desafíos de la vida actual, el cual fue presentado en el mes de febrero, invita a identificar lo que siento, qué proyecto a los demás; qué veo  sistémicamente en estas polaridades. De acuerdo a esto, qué trabajo interno realizo frente a mis comprensiones negativas y qué lugar les doy para evitar su expansión. 
Así mismo, resalta la importancia de aprender a ver fenomenológicamente, es decir, sin juicios, las dinámicas sistémicas implícitas y cómo conseguir que lo invisible se haga visible y lograr los cambios deseados. 
Uno de estos desafíos es entender que la libertad individual permea a una mayor responsabilidad: al poder de decisión para ser, el hacer, el conocer, el convivir, transformar y transcender. 
Decidir pensar, sentir y actuar frente a cada momento de la transformación de nuestra vida permite modificaciones y restricciones que transcienden al servicio de algo más grande que nos supera.
Comprender estos fenómenos humanos solo se puede lograr desde la sistémica. Ser un observador fenomenológico es estar sin prejuicios, sin hipótesis, sin intención. Es estar en el adulto, en un presente; un ser humano frente a otro ser humano, sus relaciones son la sistémica de la actualidad. 
La vida pide a gritos purificación y creo que los terapeutas y buscadores estamos en el proceso de renacer nuevamente como el ave Fénix, o como el constelador constelado, para ejercer un servicio con la certeza que la actitud de cada uno modifica el conjunto del destino colectivo.

¿CUÁLES OBJETIVOS SE PUEDEN ESTRUCTURAR?

Iniciar una reflexión profunda sobre las relaciones entre los seres humanos y su entorno como consecuencia de esta pandemia; en una perspectiva de cómo puede evolucionar la pedagogía. Surgen acciones que implican el desarrollo de: 
• La Creatividad: Que involucra la capacidad para innovar, imaginar, inventar, re-crear. Es, sin embargo, una disciplina rigurosa que demanda herramientas poderosas dirigidas a facilitar el proceso creativo, individual y colectivo.
• La Construcción del conocimiento: Como una habilidad permanente, enfocada más en el proceso de transformación que en el de repetición de la información. El espacio de aprendizaje debe fomentar más la construcción de vida que la memorización, basándose en retos estimulantes, simulaciones, aprendizaje basado en ensayo y error, y en el desarrollo del razonamiento lógico y crítico, y en la resolución de problemas.  
• Coexistencia con el Cambio. “Lo único permanente que nos queda es el Cambio”. En realidad, el cambio siempre está presente, solo que en tiempos recientes el cambio se presenta con una velocidad tal que no lo reconocemos, y menos aún lo controlamos. El cambio turbulento excede las capacidades que hemos desarrollado con los instrumentos tradicionales para comprenderlo. El escenario después de la pandemia estará signado por tres factores, que afectarán principalmente a los educandos que tenemos hoy: cambio Turbulento acelerado, elevada complejidad e incertidumbre permanente.
• Comunicación: El siglo está signado por una revolución en las comunicaciones humanas. Desde los dispositivos e inventos que aparecen diariamente, hasta la escala de su alcance, instantaneidad y demás. Cambiarán los lenguajes, la semiótica, los símbolos mismos y sus reconocimientos a través de las fronteras. La comunicación es, sin embargo, una de las mayores inhabilidades que exhibimos hoy. Muy nuevas capacidades serán necesarias en el manejo de la comunicación en estos momentos.
• Colaboración: Es un enfoque reciente de una habilidad perdida en el tiempo. La capacidad de colaborar reflexivamente sobre un objeto de conocimiento. La construcción social del aprendizaje y el enfoque colectivo de los problemas estarán presentes en el escenario en este momento; sin embargo, las prácticas tradicionales tienden a favorecer el trabajo individual y lo que se demanda es herramientas que deliberadamente favorecen el abordaje múltiple de los esquemas de conocimiento. 
La construcción colectiva a través de las fronteras se torna en la norma y no en la excepción para la práctica de las personas.
 
Hay acá una misión para la tecnología en la educación y para las soluciones que promueven estas habilidades críticas. 
Una novedad se aprecia en la aparición del concepto de “Comunidades que Aprenden en Comunidad”. Del aprendizaje individualista se está evolucionando rápidamente, al aprendizaje grupal, hacia el aprendizaje en comunidad, donde el conocimiento se construye socialmente, y se imparte y se aprende, en comunidad. Ello requiere, por supuesto, de nuevas habilidades para enfocar la responsabilidad en forma colectiva y fomentar el sentido de comunidad en la actuación y, por supuesto, las habilidades ya mencionadas de Comunicación y de Colaboración (TAC tecnología y aprendizajes colaborativos). 
Probablemente, la competitividad reconocerá más a los grupos capaces de producir nuevos conocimientos en comunidad, que a los actores solitarios, por elevados que sean sus conocimientos. 
A este respecto, solía decir Albert Einstein: “No se resolverán los problemas, con la misma mentalidad que los creó”. Nuevas formas de pensar deben emerger de las circunstancias actuales y aprovechar las opciones tecnológicas que facilitan el alcance de estas elevadas metas comunes. 
Por consiguiente surge la siguiente pregunta:

¿QUÉ CUALIDADES, VIRTUDES, RECURSOS INTERNOS Y VALORES SE PUEDEN RESCATAR A TRAVÉS DE LOS PROCESOS TERAPÉUTICOS, Y SUS POSIBLES RESULTADOS?

• Autocuidado, valoración de la propia vida.
• Vitalidad y entusiasmo por la vida. Desarrollar esta cualidad en los pequeños evitará depresiones, negativismos, resignación y otros problemas en la edad adulta.
• Curiosidad que proporciona asombro, motivación por aprender, observar y explorar. La curiosidad alimenta la vitalidad.
• Sensibilidad para percibir y responder ante los estímulos. Complementa la curiosidad y desarrolla el proceso de aprendizaje. Demasiada sensibilidad hace a los niños y niñas más vulnerables ante cualquier problema, cambio o desorden de su entorno.
• Estabilidad. Los cambios frecuentes de vivienda, de ciudad, de colegio, de relaciones familiares y sociales, golpean la seguridad interior.
• Experiencias positivas. Incluso durante el embarazo y, por supuesto, desde el momento de nacer, el niño o niña percibe sensaciones más o menos placenteras en función del grado de empatía y entrega afectiva de los adultos que le rodean. Si el niño o la niña tiene experiencias positivas en su relación con el medio, será capaz, entre otras cosas, de establecer relaciones afectivas, adquirir mecanismos de adaptación a diferentes situaciones sociales y desarrollar una adecuada resistencia a la frustración.
• Experimentar sentimientos sexuales, hablar abiertamente de ellos, encontrar aceptación por parte de padres, madres y educadores, así como contar con una educación adecuada al respecto.
• Atractivo físico y carisma. Cualidades valiosas en cualquier tipo de cultura, siempre que el niño o la niña no se centre en ellas de forma exclusiva, provocando algún nivel de narcisismo.
• Dar y recibir amistad desde la primera infancia con iguales de ambos sexos. Entre otros muchos beneficios, facilitará relaciones futuras. Supone el afecto personal, puro y desinteresado.
• Sentido del humor. Al igual que otras cualidades, necesita ser desarrollado. La percepción y sensibilidad a la incongruencia, la respuesta a la broma y la inventiva humorística aparecen a edad temprana. Desarrollar el sentido del humor requiere utilizar la creatividad, la inteligencia y distintas emociones para producir la inventiva espontánea. Es tremendamente útil para relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, y hace soportables las experiencias difíciles.
• Capacidad intelectual que incluye otra serie de capacidades. El potencial "normal" es enorme y su desarrollo está marcado por los estímulos que reciba desde el mismo momento de nacer.
• Orientación. El estado de salud emocional es muy importante para que el niño o la niña sepa, desde edad temprana, quién es, cuándo y dónde está.
• Intuición o capacidad para entender a los demás, está muy relacionada con la habilidad de empatizar. Es muy útil en el crecimiento personal y en las relaciones humanas.
• Imaginación, entre otras cosas, para experimentar situaciones en sentidos que nos proporcionan más información que lógica. Esta cualidad es importantísima para el desarrollo creativo.
• Capacidad para expresar pensamientos y sentimientos. La expresión verbal es una forma de autoexpresión y afirmación. La elocuencia es muy importante en la interrelación con los demás.
• Discernir lo que está bien de lo que está mal, para ello es necesario adquirir un buen nivel de conciencia social y un criterio ético y moral adecuado. Es decir, interiorizar un correcto sistema de valores humanos. Cuando la conciencia social está empobrecida, la forma de relacionarse es destructiva. La rebelión o la conformidad son conductas que paralizan la autorrealización.
• Integridad. Surge cuando existe un firme sentimiento sobre la propia personalidad y garantiza un sólido sentimiento de uno mismo. Con ella se fomenta el respeto por los propios valores, pensamientos, sentimientos e ideas. Facilita las relaciones y emociones saludables. Llevada a extremos puede conducir a exigencias perfeccionistas en uno mismo o en los demás.
• Persistencia y objetivos. Fijarse objetivos desde edad temprana y persistir, solventando dificultades, eleva la autoestima y desarrolla la capacidad de esfuerzo y paciencia.
• Paciencia. El saber esperar nutre la capacidad de aplazar la gratificación, que es una necesidad indispensable para el entrenamiento, la realización de las destrezas o logros de cualquier clase.
• Resistencia a la frustración, que determina en gran parte la capacidad para llevar a cabo procesos dirigidos a la realización de objetivos. El aprendizaje viene acompañado por un grado moderado de frustración, los niños y niñas han de desarrollar su propia resistencia en estas situaciones para solventar y superar la frustración que experimentan.
• Tolerancia a la ansiedad. Cuando es insuficiente, las relaciones, las tareas intelectuales difíciles, la actividad creativa, etc., se evitan o abandonan con facilidad.
• Satisfacción en la escolarización temprana que, entre otros muchos beneficios, proporciona el estímulo para intentar posteriormente experiencias escolares más complejas y difíciles.
• Tranquilidad y paz interior durante la infancia, ayuda extraordinariamente al proceso de aprendizaje y a desarrollar la capacidad de concentración.
• Alegría de vivir, entusiasmo, ilusión, esperanza, optimismo y alegría de compartir con otros la propia experiencia.
• Espontaneidad, se produce cuando hay contacto con los propios sentimientos, es la antítesis de la impulsividad.
• Independencia. Cuando el entorno es saludable, el niño o la niña se independiza a medida que evoluciona su desarrollo. Supone cuidar de uno mismo en función de la edad, también relacionarse y cooperar con los demás sin perder los propios valores.
• Adaptación y flexibilidad, hacen posible adoptar soluciones y puntos de vista ante situaciones desconocidas. Los niños y niñas disponen de un gran potencial en esta capacidad y, como en el resto, su desarrollo o empobrecimiento dependerá de las primeras experiencias.
• Sentido de la realidad como persona humana, que determina en gran parte las expectativas. Si éstas son exorbitantes conducen a frustraciones, desengaños, baja autoestima y depresión.
• Auto aceptación, que se logra cuando se conoce la propia realidad, las capacidades y limitaciones. Con aceptación plena de la propia realidad se consideran irrelevantes la aprobación o desaprobación de los demás.
• Amabilidad para llevar a la práctica una actitud afectuosa, afable y complaciente.
• Solidaridad y altruismo prestando ayuda a los demás aún a costa de renunciar a beneficios propios. Ponerse al servicio de los demás de buen grado sin obtener algo a cambio, sino la satisfacción personal.
• Comprensión y capacidad de ponerse en el lugar de los demás para ver las situaciones desde su punto de vista.
• Autoestima elevada, es decir la consideración de que se es digno de amor y que importamos por el hecho de existir, sintiendo que se valora y respeta la propia individualidad.
• Bondad y generosidad que ofrecen el gozo de dar y compartir, viviendo con humildad y disfrutando de las cosas sencillas de la vida. La bondad supone grandeza de carácter y de espíritu.
• Calma, paciencia y capacidad de reflexión que conduce al sentido común, evitando las tensiones y la ansiedad y conduce al ambiente de paz y equilibrio y transmite tranquilidad, sosiego, fuerza y serenidad.
• Compasión para sentir ternura y lástima por los problemas de los demás.
Resulta evidente que la educación es ante todo un viaje interior, cuyas etapas corresponden a las de la maduración constante de la personalidad. Maduración en la que iremos adquiriendo y consolidando conocimientos y actitudes en las que basaremos nuestros comportamientos y acciones. 
Del mismo modo resulta básico aprender a vivir juntos, para lo cual será imprescindible educar desde la primera infancia las normas por las que se rige, o debería regirse, esta convivencia. 
Si la Educación Preescolar la hemos definido en multitud de ocasiones como aquella encaminada a "desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades", podemos afirmar que es aquella encaminada al desarrollo de la personalidad, y de los valores que nos permiten la convivencia, hasta el máximo de sus posibilidades.

¿POR QUÉ INTEGRAR LA EDUCACIÓN AMBIENTAL?

El mundo que nos rodea constituye una totalidad, una diversidad y una unidad. Es una totalidad porque abarca todos los fenómenos naturales e ideales que existen, que se expresa en una diversidad extraordinaria de hechos, objetos e individuos, a veces muy disímiles entre sí. Sin embargo, entre todos existe una unidad, y cada hecho o fenómeno de la realidad está intrínsecamente relacionado con los demás, y la variación o el cambio en uno de ellos determina un cambio en el sistema, que inicialmente poco perceptible puede, de manera paulatina, convertirse o alcanzar una dimensión incalculable.
Esta mirada sistémica del desarrollo marca la totalidad, diversidad y unidad del mundo que nos rodea, por lo que cualquier acción que se haga en el mismo, sea en el plano físico o químico, biológico, psicológico o social, por nombrar algunos, ejerce una influencia sobre los otros, modificándolos, cambiándolos, transformándolos. En el sentido que esa acción sea positiva, así se estará garantizando un desarrollo apropiado, en la medida en que sea negativa, se sientan las pautas para su degeneración, e incluso, su extinción.
El hombre, el ser humano, es la mayor y más importante totalidad, diversidad y unidad del universo. Como organismo constituye una unidad bio-psico-social, y en la que el medio que le rodea constituye la fuente de su desarrollo, es producto de ese medio, y a su vez es la única especie capaz de transformar el medio que lo ha creado. Esta potencialidad de modificar el ambiente que le rodea es una cualidad única del ser humano. Esto hace que el conocimiento de ese medio, de sus fuerzas y leyes, de sus particularidades y condiciones, sea de importancia crucial.
El hombre, a pesar de esto, a veces actúa como si desconociera este hecho científico, y depreda el mundo que le rodea, sin valorar el alcance de tales acciones, así, el agujero de la capa atmosférica de ozono es cada vez mayor, la tala indiscriminada de los bosques continúa, avanza el proceso de desertificación de la tierra y salinización de las aguas, se está dando un calentamiento mundial de la atmósfera y una consecuente elevación del nivel del océano que hace peligrar incluso la existencia de pequeños países costeros, entre tantos y tantos efectos negativos que la posibilidad del hombre de actuar sobre el medio que ha creado.
Esto hace que el conocer ese medio y cómo actuar inteligentemente para preservarlo sea una tarea fundamental en este momento en el cual hemos experimentado nuestra fragilidad.

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL, UNA NECESIDAD DEL DESARROLLO

Una de las formas que el ser humano tiene a su alcance para evitar la visión apocalíptica de un mundo que cada vez se vuelve más débil, es lograr que cada uno de los hombres posea una apropiada educación ambiental, y que actúe consecuentemente con sus postulados. Desde este punto de vista la misma se convierte en una necesidad del desarrollo y una imprescindible tarea de la educación.
La educación ambiental comprende tres aspectos fundamentales:
1.-El conocimiento científico del medio circundante. No es posible actuar sobre algo si no se conoce como es, por lo que el conocimiento del mundo que le rodea desde una apropiada base, constituye el primer peldaño de la educación ambiental. Ello hace indispensable conocer las leyes, los factores condicionantes, los principios, las explicaciones racionales y científicas de los hechos y fenómenos del mundo material, animado e inanimado. Sin esta base de conocimiento no es posible actuar sobre el medio circundante o dirigir de manera adecuada las acciones.
2.-El conocimiento de los medios y acciones para preservar el medio que nos rodea. Una vez en posesión de cómo son los hechos y fenómenos del mundo natural, se impone saber cómo actuar y a través de que vías para preservarlo, mantenerlo y enriquecerlo. De esta manera las acciones a realizar se pueden hacer de forma más efectiva y con menos esfuerzos y recursos que cuando se desconocen las particularidades de los fenómenos.
3.-Formación de normas, principios y valores respecto al cuidado y preservación del mundo natural. De nada vale que conozcamos el mundo que nos rodea y que sepamos cómo actuar para preservarlo, si no existe una actitud al respecto, si no se ha formado la conciencia y la valoración de porqué hay que hacerlo; esto es quizás el aspecto más importante de la educación ambiental.

LA CASITA VERDE AL SERVICIO

jueves, 1 de agosto de 2019

Claudio Naranjo...por siempre en mi corazón

AVE DEL RETORNO



-¿Levantas, hijo, el vuelo?
-¡Sagradas voces!, creo que sí,
mi alma está en duelo
desde que os perdí.
Era la sombra del vacío
súbitamente todo lo mío.
De par en par abrió el dolor
el cuerpo mismo.
Tornó afuera el interior,
y con la fuerza del sonido
brotaron alas del abismo.
De mí, en vuelo suspendido,
nacía fiel y reposada en sí
la trinidad alada,
y con la vista elevada os vi
volar conmigo a la nada.
y eso es todo lo que sé
porqué de todo me acordé,
altivo padre que señalas
más alto aún que nuestras alas,
amada madre que tan sería
señalas hacia la materia.
Y entendí que era yo
a quien tu mano señalaba
en la visión que así volaba.
Tan cerca estuve de morir
que atravesé mi vida,
de ida y venida, 
y pude reconstruir
la constelación humana:
a través del sol, en nuestro padre, 
y de la noche, en nuestra madre,
llegar al Yo, que solo emana.

 I  Vida

¿Cómo fue, querida madre, el nacimiento,
al que debo esta sagrada vida?
Perdona a este hijo que te invoca, pues durante treinta y siete años
 luchó por la verdad a solas,
 jamás acudió a ti y su pensamiento
 te invoca ahora a alzarte de tu tumba
Mientras el dolor lo atenaza como un cinto!
 Al final del poema, es la madre quien habla y quien le dice al hijo:
“Vive tú ahora lo que yo viví:
sobre mí descendió el cielo,
me curvé hacia él con seno abierto,
mi voluntad se expandió hacia el infinito
 y con la fuerza que arrastra las estrellas,
Hijo mío, te di a luz
serás mío nuevamente,
más sin apresurarte, sólo crea!
“Es el amor el que señala nuestra meta:
un ojo ni abierto ni cerrado
que siempre mira al mundo
nos recibe a los venidos desde lejos.
La sangre luminosa de la tierra
porque vive, se estremece
cuando, despojado de materia,
caigo en el ojo de la creación.
En la angustia final yo digo “yo”
mientras mi nombre la pupila borra
como inútil escritura.
No sé si regreso o me disperso
al extinguirse toda finitud.
¿Cómo fue el lugar del que vinimos?
En las tinieblas, la muerte fue una luz”

Tótila Albert.




La vida se asemeja a un rompecabezas, cada pieza ocupa un lugar correcto.
En algunas ocasiones no sabemos como encajan, pero de una forma u otra,
paso a paso, el lienzo va cobrando sentido.  
Cada fragmento se aúna y se cobija en otros seres, que a su vez, también
están armando su propia obra. Todos con un propósito y un arte en común: el
servicio como busca de sentido. En este caminar, como lo expreso en la
primera entrada de este blog, encontré seres maravillosos, maestros de vida
que me han ayudado a pronunciar con más amor ese sí a la vida. Dos de
ellos ya partieron a casa, su lienzo se cumplió y sus obras transcienden 
transformando almas.
Una de las preciadas voces que señala el camino y propicia estos
encuentros, es Jorge Llano, a quien respeto, amo y honro. Discípulo de
Claudio Naranjo y compañero de andanza de Ramón Resino. En su libro “Los
tres llamados del alma” expresa con sabias palabras estos ejemplos de vida:
“Los llamados del alma suceden tres veces en la vida de un curandero, cuando el alma enlista los guerreros del amor 
en el camino del espíritu y del servicio. 
Saber bien servir. 
Saber bien amar. 
Saber bien morir.”
En este escrito deseo contar lo que recibí de Claudio, y agradecer al maestro
el despertar de conciencia en  el servicio de educar. Disfrutar de sus libros,
escuchar sus ponencias en el congreso Gestalt en Cartagena y ser
participante en uno de sus  SAT, inspiraron parte de mi proyecto de vida. 
Al escuchar la historia de su primer benefactor espiritual Tótila Albert, y la
forma como describió la obra “Ave del retorno” inspiraron la imagen del
proyecto Servicio Integral Pedagógico, hecha realidad por Juan Camilo 
Martínez. Explico la imagen que representa este propósito. 
Está inspirado en la obra del escultor chileno Tótila Albert, el cual conocí a través del
maestro Claudio Naranjo y profundicé en la lectura de su libro “Cambiar la educación
para cambiar el mundo”. 
El escultor presenta el fenómeno de la trinidad a través de un cóndor que vuela con la
familia humana sobre sus alas y en sus garras. El padre, en el ala derecha, apunta al
cielo; la madre, en el ala izquierda, apunta hacia abajo, a la tierra, y el hijo llevado en
vuelo por el cóndor entre sus garras, apunta con su dedo índice hacia delante.
Yo vi en la sigla SIP esta idea transformada en una mariposa, mi animal de poder, con
todo el esoterismo y simbología chamánica que representa. La trinidad de la educación
del equilibrio entre lo paterno, materno y filial se representa así: El ala izquierda S
(servicio) corresponde a la madre quien a la vez apunta hacia la tierra, el ala derecha P
(pedagógico) corresponde al padre, quien a la vez apunta al cielo. En medio de ellos se
levanta y se transforma la vida a través del hijo (Integral), quien podrá crecer sano en
un orden y equilibrio de los tres.

Frase inspiradora o ESLOGAN:
Educar para ser...
En un proceso de construcción, conocimiento  y de crecimiento continuo, se fundamenta en los pilares de la educación del tercer milenio y que corresponden al:
¨      Ser: virtudes, valores  y actitudes puestas al servicio
¨      El conocer: formación, información, transformación y conocimiento
¨      El hacer: Desarrollo de talentos, habilidades y destrezas
¨      El convivir: respeto, honra y comportamiento
¨      El transcender: Misión de vida, espiritualidad, esencia

SIMBOLISMO

Los poderes de la Mariposa:
¨      Belleza
¨      Libertad
¨      Transformación

La sabiduría de la Mariposa incluye:
¨      Transmutación
¨      Reencarnación
¨      Muerte y renacimiento
¨      Alcanzar objetivos a muy largo plazo
¨      Capacidad de disfrutar el momento presente







lunes, 26 de marzo de 2018

Constelaciones sistémicas en contextos pedagógicos


La nueva mirada educativa integra en un todo los sistemas familiares, sociales, escolares, culturales e históricos de un pueblo…Todas estas interrelaciones y lo que sucede en cada uno de dichos sistemas interviene en los procesos de aprendizaje y de enseñanza. Los alumnos, los individuos, no estamos  aislados, vivimos dentro de diferentes sistemas, el más importante es el familiar. Cuando una de estas partes obtiene una información nueva o se ve alterada, afecta al resto de las partes.

La aplicación de las constelaciones familiares en el ámbito educativo se denomina Pedagogía Sistémica. Para quien no sepa de qué se trata, las constelaciones familiares son  un método terapéutico que mira los problemas o conflictos desde una perspectiva sistémica y transgeneracional, que se pregunta sobre los hechos sucedidos y entorno a la creación de los vínculos. Es la gran aportación de Bert Hellinger a la psicoterapia actual.


Todos formamos parte de sistemas, necesitamos  y queremos pertenecer a un  sistema, nos da un  marco. Los sistemas tienen sus propias reglas y están vivos, se desarrollan, se mueven. En el sistema familiar las reglas no se pueden cambiar, por ejemplo, los padres son los padres y eso es así, somos 50% papá y 50% mamá ya que la vida viene de un hombre y de una mujer, esto es así también y no se puede cambiar.
La pedagogía sistémica se basa en las relaciones y vínculos que se generan entre la escuela y la familia. El alumno es el nexo de unión entre ambos. Los alumnos no están aislados, forman parte de un sistema familiar al que son leales por encima de todo, por encima de la escuela. Somos leales a nuestra familia. Al ser estos vínculos más fuertes que los que se dan en el medio educativo, puede frenar o impulsar el aprendizaje. Estamos más conectados a nuestros padres que con la escuela. Los padres son, por tanto, protagonistas en la educación, dado el vínculo que tiene el niño con ellos.
En esta perspectiva, se vuelve muy importante la relación entre la  escuela y la familia. La pedagogía sistémica  atiende a la interacción de la escuela con la familia, atiende al lugar que cada uno dentro de los sistemas ha de ocupar para favorecer el aprendizaje. También la escuela en sí es un sistema dentro del que hay subsistemas (las clases) con sus reglas, jerarquía…etc. Y funcionan como otros sistemas vivos. Dentro del sistema que es la escuela están presentes los sistemas familiares de los alumnos.


Para que un maestro sea exitoso en la escolarización ha de apreciar a las familias de los alumnos, todas, incluidas las que son problemáticas. Esto es todo un reto. Delante del profesor no solo están los alumnos, están los alumnos y sus familias. El profesor no se hizo juez, sino profesor, de modo que su papel no es juzgar a las familias. Sería estupendo, mirar a los alumnos  por lo que son, por cómo son y no tanto para que sean de una manera determinada. Ese es el gran trabajo desde las constelaciones: educar a través de los órdenes del amor. Esta perspectiva también ayuda a los padres a ver el aprendizaje de sus hijos como parte de la familia.
Una de las grandes precursoras de la pedagogía sistémica es Marianne Franke. Fue maestra de primaria y secundaria durante 30 años en Múnich y se fue adentrando en el mundo de la psicoterapia hasta que conoció a Bert Hellinger y su trabajo de constelaciones familiares. Ella llevó esté método a las aulas, a las escuelas. Integró sus conocimientos como maestra junto con los de psicoterapeuta y lo puso al servicio de la educación. En la actualidad trabaja con familias, grupos de profesores e imparte cursos para enseñar este método.
Reconocimiento a Raquel Esteban, psicoterapeuta de Qí Salud y Desarrollo